BOLETIN Nº 30, 3ºTRIMESTRE AÑO 2000
CARTA DEL PRESIDENTE:
Amigos del CEPMP:
En una reciente conversación con mi buen amigo Rafael Escar,comentaba la situación de la raza en Europa.Yo volvía de la Mundial en Milán,Rafael de juzgar en Irlanda y Finlandia,y los dos coincidíamos en el marcado descenso de esos montañas que antes nos llamaban la atención,más allá de nuestras fronteras y por los que suspirábamos mas de un criador español.
Hay defectos que se repiten con demasiada asiduidad y que ,siendo defectos importantes,no se penalizan,a favor de otras supuestas virtudes,como la talla.Así hemos podido constatar que son muy pocas las cabezas correctas.En una gran mayoría de ejemplares se observan, cráneos estrechos y planos,stops inexistentes y una divergencia excesiva entre las líneas del cráneo y el frontal.Otro defecto muy común es la falta de pecho,esternones hundidos,pechos cuya amplitud es exactamente las de las dos patas juntas y que hacen abrir los pies cuando estas se separan y,sobre todo,trenes traseros incorrectos,sin angulaciones,con los pies excesivamente girados hacia el exterior,Montañas que al andar no empujan con las patas traseras,pero eso sí,Montañas alrededor de 80cm a la cruz.
A algún neófito,quizás,puedan impresionarle perros de tanta alzada,pero los criadores cabales,interesados por la raza,deben saber como es un Perro de Montaña de los Pirineos e intentar eliminar esos defectos que ya no son esporádicos,sino que se repiten de tal forma que constituyen un verdadero peligro para la raza.
Todos sabemos que el montaña perfecto no existe,pero hay que buscar el ideal,no apartándonos del estandar.Cada cual debe de conocer las virtudes y los defectos de sus ejemplares y no reincidir en los defectos.
Desde aquí,hago un llamamiento a los jueces especialistas y a los clubes de raza:debemos concienciarnos de cuales son los defectos a combatir y las virtudes a ensalzar,para sacar a nuestra raza de esta progresiva decadencia y sobre todo,a los criadores españoles,que aunque en estos momentos podemos contar con algunos buenos ejemplares de Montaña en nuestros rings,no podemos afirmar que está todo hecho,si nosotros mismos no vemos nuestros defectos e intentamos corregirlos,en un par de generaciones,es decir,en 4 ó 5 años,podemos tener de todo menos Perro de Montaña de los Pirineos.
Un abrazo.
Jose Luis Ucher Ferrer
Presidente C.E.P.M.P